martes, 8 de febrero de 2011

Decálogo menos uno



1 Pasión

¿Por qué demonios me sale del alma contar ÉSTA historia A MÍ?

2 El estilo para seducir

Contar una historia es seducir, que en el fondo es saber transmitir esa pasión para que el espectador (o el lector, en el caso de las convocatorias) no pierda la atención. Perder la atención es abandonar la historia.

Un gran seductor/a sabe que no es perfecto, pero a nadie le importan sus flaquezas, el seductor sabe cómo manejarlas y sobre todo sabe cómo centrar la atención en sus fortalezas, en las cosas que lo hacen especial y único.

Una herramienta del escritor para definir cómo va a seducir a sus lectores es el estilo.

3 Claridad

La claridad siempre es señal de un buen estilo. En el caso particular de la sinopsis es especialmente importante ser claro y concretarlo en las formas. El lector tiene que imaginarse una película, una buena película. Esto influye en el ritmo y el estilo de lo que escribimos.

Cosas de las que no conviene abusar:

La retórica exagerada.
Las frases demasiado largas o con demasiadas proposiciones.
Términos demasiado abstractos (reservar para la memoria).
Enumeraciones de cosas que al final por querer decirlo todo, no dicen nada.
Acumulación desmesurada de adjetivos (aunque todos te parezcan fundamentales, es mucho más eficiente definir a los personajes con dos brochazos contundentes y bien elegidos).
Párrafos larguísimos que dan miedo nada más verlos.

Etcétera... Etcétera... ¡¡Claridad!!!

Huir también de los lugares comunes como de la peste (esas frases que hemos leído en cien sinopsis de películas, del tipo “y emprenderá un viaje que le llevará a conocerse a sí mismo”, “su vida dará un giro inesperado”, “es una película sobre las pequeñas cosas cotidianas” y todo eso... ¡¡¡ACHTUNG!!!)

4 Pensar en el pobre lector de convocatorias

Leen un montón de proyectos. Pasión, claridad, son además de favores a uno mismo, favores que se le hacen a estos seres humanos lectores.

La forma de distinguirse es esa. No con un diseño gráfico espectacular o con fuentes bizarras de muchos colores o doscientas mil fotos o cualquier otra cosa estrafalaria. Lo que van a valorar es cómo eres como escritor. Cuando más sencilla y limpia la presentación, yo creo que mejor.

Si las bases lo permiten, es bueno incluir antes de la sinopsis larga una breve sinopsis “seductora”. No más de un tercio de página, algunos párrafos cortos. Donde se cuente muy a grandes rasgos lo que sucede en el tono de la historia. De esta forma ubicamos rápidamente al pobre lector, y con suerte, se leerá nuestra sinopsis larga completa y con más gusto. (Es mejor si la sinopsis corta no termina diciendo que el personaje emprenderá un viaje que le llevará a conocerse a sí mismo.)

5 Trabajo

No procrastinar. Tener algo de disciplina. Pegar el culo a la silla y dedicarle horas a escribir y sobre todo reescribir. Intentar disfrutarlo un poco. Sentirse como un artesano más que como un artista.

6 No tener miedo a hacer y deshacer

Una historia tiene infinitas posibilidades, la primera que se te ocurre rara vez es la mejor. La intuición es muy importante para descubrir lo que debe permanecer y lo que debe arder en la hoguera.

Una vez que uno pierde el miedo a cambiar trescientas veces la historia (ya saben eso de que Alien al principio tenía un protagonista masculino... nada que ver con la película que ha pasado a la posteridad), incluso le coge el gustillo y empieza a ser divertido. Total, para una vez en que la vas a cambiar porque quieres, no porque un productor o ejecutivo de tv te obliga...


7 Una buena memoria

El problema con las memoria es que uno quiere contarlo todo, hay mil puntos por donde atacarlas. A mí me sirve anotarlo todo y seleccionar lo que es verdaderamente atractivo, profundo y omnipresente en la historia. Me doy cuenta de que muchos de los elementos de esas listas sólo son ocurrencias pasajeras. Al final, dos o tres ideas interconectadas permanecen.

Hay algunas preguntas que es bueno formularse.

  • De dónde viene la historia. Por qué me apetece contarla.
  • Cuál es el sustrato. De lo que va en el fondo, fondo, fondo.
    Ejemplo: Puedo escribir un thriller donde se resuelva un crimen. Pero en el fondo mi investigador/a, además de descubrir al asesino, va a reconstruir la amistad en el pasado del niño asesinado y un pintor que también murió y que todos piensan que erróneamente mató al pequeño. En el fondo, de lo que va mi película es del eterno retorno a la infancia, a la memoria de la infancia. A eso me refiero...
  • Por qué de la forma (la estructura que hemos escogido, etcétera).
  • Qué es preciso explicar de mis personajes (no suple, sino que complementa a lo que está en la sinopsis).

Uno tiende a ponerse grave con las memorias. O a querer vender la moto de que la película es una genialidad y es única en el mundo. Umm... Ese no es el punto. De graves están las convocatorias llenas.

8 No desesperarse si no sale a la primera, a la segunda... Seguir trabajando.


9 Leer mucho, ir mucho al teatro, ver muchas pelis.
 

10 Mandamiento a rellenar con tus propios descubrimientos.

Reflexiones de Almudena Monzú  sobre la presentación de proyectos para conseguir ayudas. Ella consiguió una con el guión titulado "Las caderas de cristo".



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